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Hoy es verbena, la noche del fuego, a mí lo de solsticio o no solsticio me importa un pito, no soy wiccano, ni ganas, pero eso no tiene nada que ver sobre mi visión de los 4 elementos, porque aunque parezca que lo han inventado estos señores, en el fondo lo único que hicieron el XIX, fue hacer un coctel de varias creencias para decir al resto de ignorantes esotéricos, entre los que me incluyo: señores, esto es así.

Esta noche es especialmente mágica ¿Por qué?, porque ya está grabada en nuestro inconsciente, verbena = fuego, fuego = fascinación, fuego = poder.

Aquí, en España, es costumbre en muchas poblaciones hacer una o varias hogueras, depende lo grande que sea la población, no se en otros países, pero en un momento dado, si no hay costumbre uno hace una hoguerilla en el jardín, en la playa o donde sea, no es cuestión que las llamas lleguen al cielo si no de quemar algo.

¿Y que es lo que hay que quemar?, lo que haya traído mal rollo, sin miramientos, ¡ah!, no, el mueble de la tía Paquita no, que es de tres generaciones, pues si te trae mal rollo, ¡a la hoguera!, igual estás quemando dos siglos de mal rollo.

Otra cosa a hacer es escribir en un papel lo que te fastidia, lo negativo que te rodea y quemar el papel en la misma pira, ¿Qué hacemos cuando quemamos en esta noche?, ¿Qué sentido tiene?, exorcizar, o sea, expulsar.

Hay unas poblaciones en el Valle de Arán que tienen costumbre de quemar un gran tronco de árbol, muchas veces de mas de 8 metros de largo y es arrastrado por toda la población, para que sus cenizas protejan a los moradores, la ejecución es simple, pero el resultado impactante, esa noche, en esos lugares la magia flota en el aire, se respira.

Y después de haber hecho cosas con el fuego, cada uno a su manera, ¿Qué se hace?, agua, bañarse, lavarse, ducharse, los mas puristas te dirán, ¡sobre todo que sea en un río!, si, ahora bien colocado voy a coger el coche para irme a buscar un río porque lo dice esta enterada, la bruja Pirulí, y bañarse o ducharse ¿para que?, para purificarse después de haber exorcizado.

¿Y como me ducho?, ¿Cómo siempre?, como te de la gana, como sientas que debes hacer, yo lo hago de la siguiente manera, dejo una vela encendida en algún lugar que divise a través de la mampara, me lavo normal, y cuando me aclaro, me tomo mi tiempo, visualizando que el agua que recorre mi cuerpo se lleva el jabón y lo negativo, mientras en lo posible miro la llama de la vela, la cual, anteriormente he limpiado para el momento.

Noche de verbena, noche de fuego, noche de magia.

Patricio

 

 

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