RSS

1400 AC, el pueblo de Israel entra en la tierra prometida, se hace el reparto de la tierra según las tribus y se fundan 6 ciudades llamadas ciudades de refugio.

¿Refugio de que?, la costumbre de aquel momento era que si derramabas la sangre de alguien, la familia mas cercana nombraba a uno de sus miembros “el vengador de la sangre”, o sea, el ejecutor de la sentencia, normalmente solía ser un hermano o el hijo primogénito.

La distancia máxima de cualquier lugar que vivieses hasta la ciudad de refugio mas cercana en ningún momento superaba los 50 kilómetros y debías ir a la que te correspondía por demarcación.

Llegabas a la ciudad de refugio y antes de entrar en ella exponías tu caso a los responsables del lugar, si consideraban EL que era muerte por accidente te acogían, debiéndote integrar a su vida normal y buscarte la vida para mantenerte sin alejarte en ningún caso a mas de 400 metros de la ciudad, allí acababa tu protección.

Si te consideraban culpable, te negaban la entrada y te dejaban a merced del vengador para que te ejecutase, la ley había sido cumplida, “quien derrame sangre, su sangre será derramada”, todo quedaba en casa, como diríamos ahora: “asuntos de familia”

¿Y cuanto tiempo había que vivir ahí? Hasta la muerte del sumo sacerdote, la figura religiosa mas importante de la nación, como si fuese el papa para nosotros, entonces había como una especie de amnistía y podías volver a casa, si el otro te hacia daño era considerado un criminal, ya sabía lo que le esperaba, era una costumbre que se solía cumplir prácticamente siempre, menos en algunas excepciones, claro.

De este concepto posteriormente surgieron pensamientos diferentes para ejecutar a otras personas, se formaron grupos, por ejemplo, cuando nos hablan de judas Iscariote, ese apodo, “Iscariote” no tiene significado para nosotros, pero ese no es el nombre, el nombre es “sicariot”, mas parecido a sicario que a Iscariote, un grupo extremista que en tiempos de Jesús eliminaban tanto a romanos despistados como a colaboradores judíos con el invasor, entre otras cosas llevaban un puñal disimulado en el antebrazo por si la ocasión aparecía de repente.

Roy Scheider protagonizó una película muy interesante sobre el tema que tenía este asunto de fondo, el título de la película: El eslabón del Niágara, una película para disfrutarla, aclara mucho este concepto.

Patricio

Deja un comentario