RSS

Si miramos las manos de la Sacerdotisa nos damos cuenta de algo, sin duda son las manos mas bonitas y delicadas de todos los personajes del tarot de Marsella, nos las podemos imaginar con un tacto muy suave, muy fino.

Por otra parte, cuando decimos que alguien tiene la piel muy fina, nos referimos a alguien que es demasiado susceptible a cualquier tipo de crítica, por muy constructiva que esta sea, de aquellas personas que tienes que ir con mucho cuidadito como le dices las cosas, pues la señora se siente atacada por nada, aunque sea solo por un aparente cambio de tono, lo cual no deja de ser un poco estresante.

Me recuerda mucho a una prima muy despreciable que tengo, nadie cercano se salva de sus “desplumes” económicos y de sus  feroces críticas, pero, ¡ojo!, no digas nada de ella, por muy suavito que sea, ya se encargará ella de transformarlo a su manera, pasarás a estar en su lista negra y tu nombre será pisoteado, maldecido y vomitado.

Si, si, en su lista negra, en ese libro que tiene entre sus manos, para anotar allí sus conclusiones, y que no se le olvide nadita nada, observa como mira, muy fijamente, aquello que acabas de decir se le está introduciendo por todas partes, hasta el centro de su alma, la acabas de cagar y no te has dado cuenta, te darás cuenta después, sin duda.

Una cara blanca de envidia, como mi prima,  pero no de una envidia que quisiera tener algo que tu tienes, si no de que no lo tengas, es lo mismo, lo que sea, si tienes pelo porque tienes pelo y si no, porque no lo tienes.

Una de las cosas que mas detesto es la tónica, prefiero beberme 10 tónicas en una hora, en una habitación a oscuras con solo una silla para sentarme que estar el mismo tiempo con ella

Recordad que es una visión del personaje desde el lado negativo, tenía dos opciones para ilustrar la publicación, La Sacerdotisa tradicional invertida o esta otra que he puesto a la que ya se le ven mas las intenciones, en este caso la tradicional representaría como la vemos y esta, mas original, como es en realidad por dentro.

¡Ah!, que tu conoces a alguien parecido, que casualidades eh.

Patricio

Deja un comentario