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Esa estrella de Belén, la que vieron los magos, la que los llevó en busca del mesías, una estrella especial, ¿Qué estrella era esa?, ¿Por qué llamó su atención de forma tan poderos?, debió ser espectacular, porque tomar la decisión de atravesar el desierto de Arabia conlleva dos años de ida y dos años de vuelta en camello.

Partamos de la idea que Júpiter es el planeta más grande del sistema solar, ha sido conocido durante muchos siglos como el planeta rey, es aproximadamente unas once veces el tamaño de la tierra y pesa 300 veces mas.

Tarda unos 12 años en orbitar alredor del sol visto desde el concepto terrestre, hay que tener en cuenta para el desarrollo de la idea que los astrónomos de la antigüedad consideraban a los planetas, hasta aquí recordemos una idea, “El planeta rey”.

Imaginemos que estamos en septiembre del año 2 AC mirando hacia el cielo, hubiésemos visto dos objetos que se acercaban tanto que parecían tocarse, ese efecto aparente se llama conjunción, en ese caso en concreto entre el planeta Júpiter y la estrella Régulus.

La estrella Régulus adquiere su nombre de la misma raíz que “regio” o “real”, los romanos la llamaban “Rex” = rey.

De momento tenemos: septiembre, inicio del año judío, y al planeta rey uniéndose a la estrella real, ¿pero eso es argumento suficiente para aquellos magos?, de ninguna manera, es un fenómeno que sucede cada 12 años, imaginemos por un momento que aquellos personajes era de mediana edad, unos 40 años, pues habrían visto al menos dos veces antes este fenómeno, no, tenía que ser algo más, algo especial.

Tengamos en cuenta que los planetas, cuando se miran desde la tierra, se mueven sobre un telón de estrellas, dan la sensación de estar activos, por ejemplo si observas a Júpiter durante unos días seguidos, es como si se moviese hacia el este, todos los planetas siguen esta trayectoria.

Sin embargo con las estrellas errantes pasa algo diferente, extraño, periódicamente aparentan moverse al reverso de las estrellas restantes, eso es porque las observamos desde un punto que está en movimiento, nuestro planeta, cuando la tierra sigue su órbita y pasa a otro planeta, el otro planeta parece que se mueva en dirección contraria sobre el campo de estrellas, los astrónomos llaman a este fenómeno “movimiento de retrogradación”, vamos a poner un ejemplo para ilustrar, cuando conduces por la autopista y adelantas a otro coche que va en tu sentido, en el momento del adelantamiento puede dar la sensación que el otro coche retrocede.

¿Y que es exactamente lo que vieron aquellos magos para quedarse anonadados de la impresión?, en septiembre del año 2 AC, una vez que Júpiter y la estrella Régulus tuvieron su encuentro real, Júpiter continuó su travesía sobre el manto de estrellas, pero a la vez entró en movimiento de retrogradación, es como si hubiese cambiado de opinión regresando hacia Régulus para una segunda conjunción, una vez que este paso finalizó, volvió a seguir otra vez su camino, encontrándose con Régulus por tercera vez.

Este acontecimiento es extraordinario por un motivo, lo que vieron los magos en el cielo fue al rey de los planetas vibrando en forma de aureola sobre la estrella de los reyes.

Y eso ¿como era interpretado en el imperio romano?, ¿en el imperio griego?, ¿en el imperio babilónico?.

Como una coronación, un rey había nacido, lo anunciaba el firmamento, con un lenguaje celestial.

Patricio

 

 

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