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Si te vas a los libros de Tarot, La Torre no es una de las que suelen salir mejor paradas, por lo que parece está como catalogada “de las malillas”.

Una torre que explota, unos tíos que se van a hacer papilla  de la ostia que se meten, el rayo fulminador, ¡vaya!, todo un desastre.

Pero, ¿es eso lo que está pasando en la carta?, el personaje de la derecha no está cayendo, está saliendo de algún lado, boca abajo, y el otro tampoco está cayendo, está caminando al revés, como El Colgado, desde otra perspectiva.

El tejado no está saltando en mil pedazos, sino que “el rayo” en lugar de acabar en flecha celestial acaba en una forma de mano que eleva el tejado suavemente, curiosamente, en la parte superior derecha aparece una carita, con una bola en la nariz, esa carita parece de la misma familia que el personaje que asciende en La Rueda, ¿no?, ¡ah!, entonces ya tenemos una repetición que no habíamos visto antes, todo irá cuadrando cuando analicemos la estructura interna del tarot en su punto La Ley de las repeticiones.

Antes que esa “mano” del “rayo” elevase el tejado, este estaba cerrado, cerrado ¿a que?, a normas y preceptos, nos lo dice la forma de las ventanas, la misma que las tablas de la ley, Nos dicen que en la ley hay diez mandamientos, si, resumidos de los 613 que son en realidad.

¡Ostias!, con tanta normativa no hay quien viva, imposible ser tú mismo, no e extraña nada que seamos un colectivo creciente los que vivimos solos.

Pero, claro, todo esto no pasa hasta que no se pasa a la acción, hasta que “el rayo” no cae no se mueve nada, ¿Dónde?, en una casa que sigue estando de pié, una casa de color carne, de la misma forma que el horno alquímico llamado atanor, a veces ese rayo es un 2hasta aquí hemos llegado”, a veces es un “tú y tus putas manías os vais a la puta mierda de una puta vez”, si, ya se que en muy pocas palabras se repita mucho la palabra puta, pero te quedas de un a gusto que alucinas.

Claro que puede significar mas cosas, pero por estadística estas son entre las mas probables y las mas habituales.

A veces un rayo puede ser de esperanza

Patricio

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