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z1De las palabras usadas en nuestro vocabulario está la palabra sinceridad, una buena palabra, sin duda, una palabra muy usada para los demás, (“quiero que seas sincero”), es lo que pido, aunque a veces me arrepiento de haberla pedido, porque la sinceridad no está reñida con la educación, una palabra que cuando me la tengo que aplicar a mí, a veces la manipulo, una palabra para debate. ¿Qué es exactamente sinceridad?, cada uno dirá una cosa, a veces parecida, otras diferente, yo, la identifico con la carta La Estrella, porque va desnuda, no tiene nada que esconder, nada que ocultar, no hay “doblez”.
La palabra sinceridad, deriva de la palabra sin cera, ¿esto, qué quiere decir? Imagínate que estás viviendo en el mundo antiguo civilizado, o sea en el imperio romano, y eres un comerciante que va de ciudad en ciudad vendiendo tus productos, si paras un momento y te lo imaginas, disfrutarás mas el resto de la explicación, eres comerciante y tratas con vino, aceite y grano, tienes dos tipos de ánforas, las buenas, para transportar básicamente aceite y vino y las reparadas para transportar grano.
¿Qué pasa cuando una ánfora buena se quiebra ligeramente? Se repara con cera, para los líquidos no vale, pero para el grano si, también cuando se venden este tipo de ánforas, son así clasificadas, imagínate, en un bullicioso mercado romano a un jovencito gritando ¡sin cera, sin cera!, y tu acercándote a examinar detenidamente el producto, ¿las has examinado a conciencia? Si llenas una de vino y te empieza a perder por alguna grieta maldecirás a vivos y muertos, cuando la culpa la tienes tú, por confiado, y el otro por venderte con cera lo que de naturaleza no tiene que llevarla.
Es una historia real para aplicarla a la vida

Patricio

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