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Si tuviésemos que elegir entre diez temas muy aburridos, seguramente este sería uno de ellos, si te digo: oye, vamos a rezar un rato, seguramente huirás como alma que lleva el diablo y pensarás ¡ostia, que tío mas “plasta”!

¿Qué es rezar?, según la iglesia, es un diálogo con Dios, eso es algo que me hace mucha gracia,  parece mas bien un monólogo, pues en las oraciones, las opiniones que pueda tener Dios en relación a lo que pedimos, nos importa un pito, lo que importa es nuestra voluntad, importándonos un pimiento la repercusión de nuestra satisfacción en consecuencias a terceros, ejemplo simple, si te dan un puesto, otro se queda sin él,

¿Qué pedimos?, ganar dinero, curarnos, librarnos de enemigos, pero ¿de que forma?, de una que sea fácil y sencilla, que no nos cueste demasiado esfuerzo y sobre todo que no sea muy caro.

Las oraciones sin duda ninguna son magia, de entrada ya estás mezclando unos componentes muy interesantes, esperanza y fe, si lo piensas detenidamente, alucina, solo estas dos palabras han creado civilizaciones.

¿Son las oraciones solo algo de la iglesia? Para nada, hay de todo tipo, de todos los colores y para todos los gustos,, cuando haces cualquier tipo de conjuro las utilizas, se mezcla la expresión con el deseo mas profundo, creando una vibración, lo cual también es aplicable a un canto ¿recuerdas uno de los principios mas importantes de cualquier hechizo?,graba esto en tu mente: LA FUERZA DEL DESEO, hay mas, mucho mas, claro, pero este principio es básico.

Hay algo mas que me hace mucha gracia, voy a meter a la iglesia entro de lo que es el mundo esotérico, porque entre santos, vírgenes, cristos, ángeles, demonios y otros seres, están perfectamente facultados para estar en él.

En el mundo tangible, tienes una enfermedad y no te importa gastar lo que sea en arreglar aquello, en este es diferente, intentas gastar lo mínimo para conseguir lo máximo, olvidando una máxima en magia, el equilibrio, la magia se paga, o eso o no funciona, y si quieres pagar una mierda eso es lo que recibirás a cambio.

Eso no tiene nada que ver con el mundo de los farsantes, ese es otro tema, estamos hablando de magia, ¿tu has visto farsantes?, yo he visto mezquinos, grandes promesas sobre resultados, y cuando lo han conseguido el olvido, cuando no tienen “aquello” te darían el alma a cambio, después la ignorancia.

¿No es eso lo que hacemos cuando rezamos? Pedimos, para mi, para mi, para mi y si me es concedido me digo, claro, como soy tan auténtico, tan genial, es lo que merezco, olvidándome por completo de de ver en mi, lo  infantil, perezoso, caprichoso, vanidoso, y experimentador nato de todos los placeres terrenales, o sea que de merecer, mas bien poco.

A veces da la sensación que cuando rezamos lo hacemos con una gran picardía, y sobretodo porque es gratis.

Podrás pensar: ¿Qué dice este loco?, pues, mira, hacerte reflexionar y que saques tus conclusiones de mis desvariaciones. y si este escrito te ha gustado, a cambio, me gustaría que me dejases un comentario original, de aquellos que dices, ¡ostia!, se lo ha currado.

Patricio

 

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