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Cuando te compras un libro sobre tarot es inevitable un capítulo sobre su origen, ese punto es muy curioso, a veces parece que los autores se copien unos a otros, te suelen dejar dos o tres versiones diferentes aunque suelen ser las mismas, es como si pensasen, mira, ya tengo el primer capítulo.

Yo también tengo mi opinión al respecto, hablo del tarot de Marsella, si comparamos este tarot con el egipcio, vemos que tiene unas similitudes que no pasan por alto, si observaos a los personajes, por su indumentaria los puedes identificar perfectamente con la época renacentista, época que convulsionó al mundo y lo sacó del medievo.

Por una parte tenemos unos personajes que marcaron época, Dante, Leonardo, Cervantes, Gutenberg, Botticelli, Bacon por poner algunos ejemplos.

Por otra parte tenemos el auge de las sociedades secretas, El priorato de Sión y los Iluminati serían algunos ejemplos para ilustrar.

Sabemos que los maestros pintores usaban sus obras muchas para transmitir mensajes en diferentes grados, primero estaba lo evidente, reconocible por todo el mundo, y después lo oculto, con lo cual, si eras conocedor de unas claves o unos símbolos pasabas de ver lo aparente al corazón de la cuestión.

De alguna manera, es como si uno o varios de estos grupos secretos, de base religiosa, hubiesen cogido el tarot egipcio, lo hubiesen adaptado a su época, añadiéndole una simbología y unos detalles, bajo los cuales transmitir ciertos conocimientos.

Uno de los errores que cometemos normalmente cuando estudiamos las cartas es verlas desde el punto de vista siglo XXI,  en el estudio del tarot, creo que debería haber una asignatura más, Usos y costumbres del Renacimiento, esto nos ayudaría a entender un poco más a los personajes y ver realmente que nos han querido trasmitir, lo aparente no es lo lógico, un bufón que no está en palacio, un mago que no está en la plaza del mercado mostrando sus habilidades, una justicia que está desequilibrada, unas gotas en la luna que no descienden si no que ascienden, un emperador que está solo en el campo, una emperatriz que mira de reojo, una torre que tiene la misma forma que un atanor alquímico.

¿De donde viene el tarot?, todo sospechas, todas rebatibles, con lo cual surge una pregunta, ¿de verdad importa?

Patricio

 

 

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