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Si miramos la carta La Justicia vemos una serie de asimetrías cuando la carta parece que diga otra cosa diferente, mas de cuatro veces hemos argumentado que el tarot funciona por apariencias, espero demostrar algún día que también combina por transparencias, pero hasta hoy, eso solo ha sido una teoría, algún día, algún Loco tendrá la idea de hacer un Marsella trasparente y entonces se podrán ver coincidencias todavía mas asombrosas.

El desequilibrio más vistoso de la carta es la trampa que está haciendo con el codo para desnivelar la balanza por algún motivo, ¡La justicia está haciendo trampas!, algunos hablan de una trampa sagrada, ¿trampa sagrada?, de sagrada nada, simplemente trampa, la que justamente te interesa.

Eso me da que pensar en las trampas que tenemos que hacer muchas veces en la vida, para que sea vida y no muerte en vida, ese concepto de vida que parece que sea algo diseñado para vivir feliz, y eso, ¿Cuándo pasa?

Según unos, denominados espirituales, consiste en llevar un comportamiento ejemplar, con ayunos y diversos ejercicios espirituales muy enfarragosos, para poder conseguir un estado parecido a los ángeles, ese, no es para nada mi estilo, todo eso ya lo viví en otra época y me parece muy aburrido y algunas veces lamentable, por ejemplo, ¿recuerdas cuando rezabas el rosario?, ¿y aquello no te parecía un rollazo insufrible?, aquella moderada inquisición parecía querer decir estos crios para salvarse tienen que sufrir.

Después están una serie de leyes morales que algunos brujos parecen haber copiado del antiguo catecismo, porque en lo que debe rían ser páginas esotéricas algunas veces reina la palabra no, en dos vertientes, como en la carta La Muerte, manos y pies = no hagas, no toques, todo es no y. una serie de instrucciones para que lo hagas a su manera.

¡A la mierda tanta tontería!, a ver, para ser feliz que hay que hacer de vez en cuando, algún pequeño vicio, algún gran fiestón, algún desmelene de vez en cuando alegra mucho el ánimo y hace mas soportables muchas circunstancias, pues en esos momentos pasa algo, sonries, y eso, queridos es una cura inconsciente para muchas enfermedades, no hablo de grandes vicios, si no de aquellas pequeñas cositas que a veces miras como pecadillos y que en el fondo no son mas que `pequeños placeres, ¿Qué pasa?, ¡ah! que los tienes prohibidos, ¿por quien?, ¿por qué?, no hablo de nada que atente seriamente contra tu salud ni contra los demás, no, pero i aquello que puede dar gran placer y nunca te has permitido porque todo el mundo piensa que……..,

Sería parecido de alguna manera a aquella vez que mi madre fue al médico porque se concienció sobre el tabaco, el médico le preguntó, ¿Cuánto fuma?, un cigarro después de la comida, ¿Y se traga usted el humo?, no claro que no, es por que me da un gran placer, respuesta del médico: no haga mucho caso, siga disfrutando de su pequeño vicio.

Esas pequeñas cositas o trampitas que te hacen la vida un poquito mas agradable, que bastante lamentable es la vida la mayoría de las veces por si misma, y aunque vivamos permanentemente en La Estrella, siempre estará el pajarraco negro por ahí para que siempre hay algo que no acabe de ir bien del todo, o para recordarte que estas haciendo algo indebido en eso que haces que te ríes tanto.

Ah, que lo del ayuno, el rezo, la abstinencia, la sumisión a un credo y lo que dicen sus líderes ya te llena, pues entonces genial, pero siempre hay otras formas, cuanto mas contento está el cuerpo mas contenta está la mente, es por reflejo, en cuanto al juez interior recuerda que tú eres tu peor enemigo.

Como decíamos ayer, disfruta de la vida, que son cuatro días.

Patricio

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