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Conocida es mi fascinación por el sexo femenino, pero sin duda las que me han marcado, han sido estas cuatro damas, cada una fue una experiencia, la cual paso a relatar brevemente.

La primera era Escorpio, allí aprendí que los escorpiones pican, a veces como aguijones, a veces como puñaladas, de ahí que la relacione con la reina de espadas, si te gustan las broncas y las reconciliaciones continuas esta es una carta adecuada para ello, a mi, personalmente no me gusta demasiado, cuando el buen rollo no funciona y entra en juego la agresividad verbal, es hora de mirar hacia otras metas.

La segunda fue la reina de oros, Libra, esta me enseñó por que los oros no era lo mío, por eso no los tenía, porque me los gasto rápido, ella los lucía por su virtud hacia el ahorro, cuestión que intentó enseñarme, ¡a un geminiano!, si lo mío es ir por todo el mundo cada vez que me es posible, no veranear siempre en la misma aldea, ¡por dios!, ¡que cosa mas aburrida!, ¡que quieres que te diga? La vida es para vivirla, me importa un pito ser el mas pobre del cementerio mientras sea de los que mas de puta madre se lo han pasado.

Pensé que acertaba por fin con la reina de bastos, el conocimiento, parecía una enciclopedia andante, tenía respuesta para todo, y bien fundamentada, su profesión es la docencia, Cáncer, de estos que se comen bien la cabeza, entonces me di cuenta de dos cosas, muchas veces precisaba una respuesta de dos minutos y no una conferencia de tres horas, y la peor, yo era el primero en su lista de personas a reeducar, i del agobio que pillé, tras unas broncas absurdas, por un momento parecí valenciano, pues salí de ahí como un cohete.

Y por fin…La reina de copas, Piscis, el placer total, vicios variados incluidos, disfrutar de la vida pero haciendo hincapié en disfrutar el momento, darle una intensidad como si fuese el último, pudiendo lograr esto solamente con encuentros esporádicos tremendamente intensos, la forma de no dejarse invadir por la rutina, el tedio y la monotonía.

Noches de amor y placer desenfrenado, de esos que al día siguiente te cuesta moverte por las agujetas, las cuales duelen, pero en lugar de poner cara de dolor, te ríes.

¿Y que es lo mejor de la vida?, reírte, de todo, de todos y de uno mismo, además ese tiene guasa, porque lo conoces bien.

Patricio

 

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