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Hace unos días escuchaba un programa de radio en el cual comentaban que en lo que más se miente en cuanto a explicar  de que se trabaja, es en este oficio, es curioso como somos los humanos a veces.

Mi madre ha trabajado desde siempre en este oficio, ha sacado adelante a un marido enfermo y dos hijos, de pequeños la acompañábamos muchas veces para colaborar en unas oficinas que íbamos por las noches a limpiar, (vaciar papeleras, limpiar ceniceros, etc.), nos ha educado para ser autosuficientes en todo, lo cual, desde el punto de vista actual, es de agradecer, pues te hace totalmente independiente, y si estás con alguien es por que te da la gana..

Limpiar la porquería de uno mismo es una obligación, la familiar, un sacrificio, aceptado y no reconocido, la de los demás, o te pagan por hacerlo o que se la limpien ellos, me hace mucha gracia cuando me dicen ¡tírame las cartas!, un par de veces he contestado, vale, y tu a cambio me limpias el piso, parece que esto ya no hace tanta gracia.

¡Ah!, la señora de la limpieza, muchas veces ninguneada, pero cuando te falta, ¡ah, cuando te falta!, en cuatro días se te come la mierda, y entonces empiezan las quejas y lamentos, y cuando la ves volver, te da tanta alegría verla de nuevo, que la ves como si fuese un santo iluminado.

Pero también hay otras limpiezas, mas complicadas, la interior, ahí también hay que meter de vez en cuando la escoba, el mocho, la lejía y sacar un poco el polvo, porque la tendencia es a acumular porquería, la  limpieza de lo que nos rodea, personas que son nocivas para nosotros, sabemos que llegará el momento de enviarlas a la mierda, pero nunca encontramos ese momento, parece que a veces es muy difícil decir no, y son solo dos letras.

Hay cartas que son muy rápidas en el Tarot, El Loco, La Torre, La Muerte, y alguna mas, he escogido esta última, pues es la que mas se adapta al concepto, limpiar, cortar y sobre todo, rapidito, se ve en la lámina, porque a todos los niveles, en el fondo, sabemos lo que tenemos que cortar y con quien, si, ya se que cuesta mucho, a mi también, pero hasta que no lo haces, no encuentras el equilibrio interior y la paz.

Recuerda el refrán, “mas vale ponerse una vez colorado, que mil amarillo, si, te criticarán, te calumniarán, ¿y que?, ¿a quien le importa?, recuerdo la película Jurassic Park, cuando el gordito traidor se encuentra con el espía de la empresa competidora, cuando le llama Thompson y el otro le dice, no digas mi nombre en público y el gordito responde ¿y a quien le importa?, pues eso,  pasa de críticas, siempre las tendrás, así que solo te quedan dos opciones, o estar pendiente de tales críticas, pensando, cabreándote, también he pasado por eso, o ir a tu bola, total, recuerda la ley de tercios del otro día, como hay un tercio que hagas lo que hagas no les gustará, pues para que perder un segundo prestándoles atención.

Patricio

 

 

 

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