RSS

La Rueda es el reloj del Tarot, la carta que marca los tiempos, te has marcado una meta, entras en la primera fase, ascendente, consigues la meta, estás arriba y de repente,¡ah!, un misterio, estás descendiendo.

Por otra parte observo la rueda, está encallada en un mar que está en movimiento, en simbología, muchas veces, el mar representa al resto de las personas, o naciones,( Ej. La Torah, el mar de las naciones, del mar surgía un líder  diabólico, etc.), primera lección, cuando estés encallado, al resto le importará un pito, todo se moverá al mismo ritmo estés o no estés.

El primer personaje es el que asciende, mirando fijamente hacia la cima, parece que tenga conocimientos, ¿será el faldón que lleva una de las hojas del libro de la Sacerdotisa?, me fijo y veo que lleva una cinta en las orejas, no escucha, va a la suya, ¿Qué sabrás tu? ¿No ves que estoy ascendiendo?, no me extraña que después le toque descender, la lección sería, trata bien a los demás cuando estés en ascenso, te los encontrarás a todos abajo, cuando te toque descender, porque sin duda lo harás, es ley de vida.

Al segundo personaje lo veo arriba, ha alcanzado la cima, se siente como el rey Martí, el rey de las camas, con corona y todo, ah, ya estoy aquí, ¡por méritos propios!, ¡soy el mas grande!, el mejor de los brujos, el rey del ego, claro, tan creído se lo tiene que al final le toca descender, la lección sería, si, disfruta de tu momento de gloria, pero ponte inmediatamente a mantener, porque conseguir pude ser fácil, mantener siempre es mas complicado, no te quedes tanto tiempo bajo el sol o correrás el riesgo de pillar una insolación.

El tercer personaje, en claro descenso, con cara de circunstancias, ¡ah! ¿Cómo no me di cuenta? ¿Cómo pude ser tan capullo?, ¿pone esa cara porque sabe que se va a encontrar con los que menospreció cuando estaba subiendo?, la lección sería, cuando estés bajando, sujétate bien, no te vayas a dar de morros en el duro suelo de la realidad.

Todo es cíclico en la vida, hay un tiempo, entre que se nace y se muere, en él vamos subiendo y bajando, muchas veces como jugando, las experiencias deben ser vividas, pues de ellas se aprende, (a veces), e intentar no repetir errores, en lo que los humanos somos especialistas con demasiada frecuencia.

Patricio

Deja un comentario