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Si cogemos el tarot, le separamos el Loco y el Mundo vemos que nos quedan 20 cartas, las numeradas del 1 al 20, si hacemos dos hileras de 10 cartas, la primera del 1 al 10 y la segunda del 10 al veinte, lo que nos queda es la parte clara y la parte oscura del tarot, o sea, las que se ve claramente en ellas a un personaje o una circunstancia concreta, un papa, una emperatriz, una justicia etc, en cambio en la segunda fila es como si todo se volviese mas abstracto.

También podríamos decir que la primera hilera es la preparación para la vida y cuando gira la manivela de la Rueda es cuando es el pistoletazo de salida para la vida de adulto, no sería complicado y perfectamente adaptable al espíritu del tarot.

En La Parte clara podríamos decir que El Loco sería el niño que va a comenzar un viaje, su primera relación con el mundo se divide en dos partes, El Mago, todo el día mirando y curioseando y La Sacerdotisa, entrando en unos momentos de interioridad y quietud que jamás los volverá a tener, pasando primero a los brazos de su madre, la Emperatriz, y después el padre, El Emperador, si, pero primero la madre.

Damos un paso mas y pasamos al mundo de la enseñanza, el Papa, y estando en plena enseñanza ¿Qué nos pasa?, ¡nos enamoramos, ¿y que hacemos entonces?, nos subimos al carro de las nuevas experiencias, ya nada es igual, te sientes el rey, como mínimo el príncipe, de repente chocas de frente con alguien llamado La Justicia, que con sus normas y rigideces te dice que tranki, que poco a poco, que con esa chica de quien te has enamorado no te puedes casar ahora, pues no tienes ni trabajo ni casa propia, del disgusto que te llevas das un paso atrás, eres joven, la has ido cagando paso tras paso y es momento de reflexionar y ver de donde han venido esas cagadas, te tienes que poner en plan Ermitaño, después de todas estas experiencias estás preparado para dar ese giro a la rueda.

¿Y cual es la primera carta que sale en la segunda serie?, La Fuerza, ya te indica que a la vida le tienes que echar un par de huevos para enfrentarla muchas veces.

¿Sabes que creo?, que se recurre muchas veces a la brujería o cuestiones similares para evitar o no enfrentar un problema, por no echarle valor, por el miedo al rechazo, por no coger a la vecina del moño y decirle que es una perra, porque nos acomplejamos por nuestro físico, porque nos limitamos y castigamos de todas las formas imaginables.

¿Y cual es la respuesta?, La Fuerza, te hace ver que en la vida has ganado batallas importantes como para amargarte por una tontada pasajera.

A partir de ahora, hasta el final del tarot es la carta que tiene que ir de tu mano, o sea, con descaro, con arrojo, con un par de huevos, o igual al final te tienes que pasar al valium a temporadas.

Queridos: sin esta carta estamos jodidos.

Patricio

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