RSS

El origen de las palabras es algo muy curioso, en tiempos antiguos se aplicaban a unas cuestiones y en el presente a otras muy distintas, por ejemplo, la palabra idiota, en la antigua Grecia se empleaba esta palabra para el personaje que no participaba de ninguna forma en la vida común, se le consideraba alguien improductivo pudiendo según la ley ser expulsado de la comunidad por inútil.

Ahora mismo, en los tiempos actuales no tiene esa connotación, la cosa es mas dispersa, casi siempre un buen ejemplo es de lo mas esclarecedor leía estos días unos comentarios en otra página esotérica en la que una persona se declaraba no creyente en la reencarnación y otras tres se burlaban de ella de forma cruel, con unos modos y unas palabras despreciables, es el caso típico de tres idiotas.

Pero no tres idiotas cualquiera, no, porque mas adelante se quejaban de la incomprensión hacia sus creencias por terceras personas, tanto familiares como conocidos, ¡hay que joderse!, o sea pido respeto hacia mis creencias y me cago en las de otros, desde luego hay que ser idiota profundo para actuar de esa manera.

Pienso que la palabra reencarnación es algo de segundo orden, hay cosas mucho más importantes, la educación, la prudencia, los modales, la amabilidad, la tolerancia, cualidades que al parecer no todos tienen, las que te hacen ser persona.

¿Y que pasa con la reencarnación?, ¿es una obligación creer en ese punto por algún motivo en especial?, decimos que hay dos opciones mas, cielo/infierno, o aquí se acabó el carbón, o sea, tres opciones.

¿Y si hay una cuarta o una quinta dimensión que desconocemos?, porque todo lo que pensamos lo hacemos cerrados a unas directrices espacio/tiempo, pues es nuestra forma de entender lo que nos rodea y de forma tridimensional, ¿y si hay otras dimensiones?, ¿y si hay otras formas de entender?.

Solo hice una pregunta: si en la edad media éramos 500 millones de personas y ahora pasamos de los 5000, ¿de donde han salido los restantes 4500 millones?, respuesta: almas nuevas, ¡ala!, ¡almas nuevas!, y así se zanja la cuestión, no habían mas argumentos, pues la verdad, no entiendo de que se burlaban, porque la afectada como mínimo daba mas explicaciones de sus creencias.

¿Y por pensar de forma diferente tiene que estar forzosamente equivocada?, ¿y si descubres que el equivocado eres tú?, ¿Qué harás? ¿ir a disculparte?, no creo.

Lo que creo es que durante mi vida he tenido que rectificar demasiadas veces en cuestiones de creencia como para estar seguro que lo que ahora creo es la verdad.

¡Ah!, la verdad, ¿Y eso exactamente que es en relación al mundo esotérico?, esperemos que no solo los idiotas, esas sacerdotisas negativas, tengan la respuesta.

Patricio

Deja un comentario