RSS

 

¡Ah!…..El ego, esa cosa tan mala y tan perversa contra la cual es prácticamente imposible luchar y que te arrastra hacia el infierno inexorablemente, germen de todo mal, estigma humano…., y lo que le quieras añadir.

Pues mira, no estoy de acuerdo, porque ego tienes que tener, en su justa medida, claro, si no pasas a convertirte en algo detestable, de alguna manera, en un extremista, en alguna faceta, seguro, de alguna manera sería comparable al azúcar en sangre, tener, tienes que tener, pero dentro de unos parámetros.

Sin ego, no habríamos desarrollado las artes, el conocimiento, estaríamos encallados, la historia no sería esta que conocemos, sino otra, ¿mejor, peor?, quien sabe, a veces es bueno aplicar aquello de: “mas vale malo conocido que bueno por conocer”.

En mis peores momentos de salud mental, he tenido mis episodios, como todo hijo de vecino, cuando estaba en el pozo con una sensación de oscuridad total, había algo que influía fatídicamente en este proceso, el concepto que tenía de mi, y una mierda, era lo mismo, o sea, el ego a nivel cero.

¿Qué carta representa al ego?, para mi, El Emperador, pero es que muchas veces necesitas al Emperador, para enfrentarte a problemas, para recomponerte cuando has caído, te has tirado o te han tirado, para valorarte, cosa muchas veces nada fácil, pues la mayoría tendemos a lo contrario, para enfrentarte a un verdadero problema, porque como estés bajo mínimos de ego lo tienes mal.

Mi posición ha quedado clara, si, hay que tener ego, pero en su justa medida, pero me voy a ir un momento a los extremos, porque es lo que solemos hacer los humanos, tengo un hijo, y si tuviese que elegir por fuerza un extremo, preferiría que fuese un ególatra total que al contrario, porque en la primer opción tendría un hijo estúpido e insoportable, pero si se queda sin ego, lo que tendría sería un depresivo/autodestructivo con las defensas demasiado bajas como para poder plantarle cara a la vida de la forma adecuada.

¿Ego? Si, naturalmente, en su justa medida.

Patricio

Deja un comentario