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¡Cupido!, ¡que impresión da su imagen!, muchas veces lo hemos anhelado, deseado, llamado, invocado, la representación del amor, el “flechazo” ¿Quién no lo ha vivido? ¿Quién no lo ha deseado?.

Pues no es así exactamente, veamos, cupido era hijo de Venus y Marte, Dioses de la Belleza y del amor una y de la Guerra el otro, en forma de niño alado, extremadamente hermoso, como su madre, y audaz, astuto  y guerrero como su padre

Un dios en forma de niño que Júpiter quería matar, por lo cual su madre, Venus, lo escondió en un bosque, donde fue criado por las ninfas nereidas y los faunos, de ahí en parte su carácter travieso, ¿Cómo es posible que Júpiter quisiese matar a tan bello infante?, porque estaba convencido que traería muchísimos problemas para todos, y lo mejor sin duda sería cortar el mal de raíz.

¿Qué hacen los niños? Jugar y divertirse todo lo que pueden, entre tanta travesura se construyó un arco con unas flechas, al verlo Venus, le regaló un arco de oro con dos tipos de flecha, unas con punta de oro para conceder el amor, y otras con puntas de plomo, para sembrar la ingratitud y el olvido en las almas.

Uno de sus atributos es que nadie es inmune a sus flechas, siendo un personaje muy caprichoso con el que hay que tener cuidado, te tira un flechazo a veces con la persona que no te conviene, sabes perfectamente que no te conviene, que aquello no acabará bien, pero no sabes como, te ves arrastrad@ a una relación irresistible, que muchas veces es una caprichada del “angelito” para divertirse.

Y no olvidemos sus flechas con punta de plomo, esas, son menos conocidas, pero tan o mas dolorosas que las otras, uniendo todo esto a lo picarón y gamberrete que es el personaje por naturaleza, es capaz de cualquier trastada de cualquier tipo.

Es como todo en esta vida, hay que saber lo que se pide y a quien se pide.

Este es un escrito introductorio a la mitología romana de forma sencilla, ¿el motivo?, cuando vuelva a hablar sobre el tema de quiromancia es importante tener estas cuestiones claras, pues después al identificar tal línea o tal monte sabremos el carácter del nombre del mismo, por ejemplo, dedo de Júpiter, pues ya sabemos que es el dedo del jefe, del que manda, el dedo del ego, pero ya desarrollaré el tema en su momento

Hay que tener en cuenta que todos los dioses tenían su parte buena y su parte mala, ambas cuestiones importantes al hacer una lectura, en cierto aspecto, parecido a las cartas del tarot

Patricio

 

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