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Por decirlo de alguna manera, dentro del mundo de los humanos, en lo relacionado con la magia, hay cuatro grupos, los que hacen lo bueno, llamémosle blanco, los que hacen lo malo, llamémosle negro, los que son un poco traviesos, navegan entre los dos, llamémosle grises, y a los inútiles que nunca hacen nada, que no se mojan por nada llamémosle ocre.

Teniendo en cuenta que los que hacen lo bueno tampoco son santos, si no que pegan unas cagadas enormes mas frecuentemente de lo deseable, pero su interior es hacia el bien.

El segundo grupo es igual, no hay nadie totalmente malo, hasta el mas malo tiene aspectos buenos, con alguien, con algo, siempre hay un sentimiento, aunque sea contrapuesto.

El tercer grupo es mas variopinto, navegan en el mundo de los grises, les gusta experimentar, el desafío, asomar la cabeza en lugares indebidos, se aplican aquel verso del Nuevo Testamento que dice: “examinadlo todo, retened lo bueno”, y el gris no es un mal color, muy cómodo, muy libre, solo hay que tener cuidado que no se oscurezca demasiado, y experimentando alguna vez nos estalle alguno de estos experimento en los morros, por otra parte, si no se prueba no se avanza.

Y por fin el cuarto grupo, los que nunca se equivocan, porque nunca se mueven, nunca hacen nada, piensan que viven una vida cómoda y lo que hacen es vegetar, no sirven para nada, por un motivo, no crean movimiento, no aportan nada, son un estorbo para los demás, todo es el trabajo, la iglesia, la serie, el polvo del sábado para cumplir, comer, dormir…………tradición……., costumbre….. ,rutina……., asqueo,; si, claro, ¿pero moverme?, ¿para que?.

Este cuarto grupo, el de color ocre, (pipi hospitalario) es muy curioso, nunca hace nada, solo espera que un día te equivoques para pasártelo por la cara, claro, como ellos nunca se equivocan.

Incluso la Torah prefiere a los malos a los que no hacen nada, los llama tibios, porque el que hace el mal un día se puede dar cuenta y hacer un cambio, la historia está llena de ejemplos, pero, ¿un tibio?, es que ya ni se lo plantea, ¿para que?.

Por cierto, el original de la palabra arrepentimiento es “metanoia”, darse cuenta de algo y cambiar el rumbo, nada que ver con penitencias ni cosas parecidas, invención de inquisidores pasados y alguna bruja moderna, parece mentira lo que se parecen, a los que pensamos de forma diferente, si pudiesen ambos nos quemarían, y encima el grupo de los templados les apoyaría, suelen estar al lado del fuerte, fuerte en ese momento, claro.

Patricio

 

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