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Un clásico, para su tiempo, tal y como dice el título, de escándalo, si tomamos esa palabra en su adaptación eclesiástica vemos que es algo que puede entorpecer en el camino, algo que da mal ejemplo, algo de lo cual es mejor mantenerse alejado.

Vemos en la película una serie de personajes muy atractivos, de aquellos que nos gustan, nos encantan, nos atraen, esos que nos dicen: esa persona no te interesa, pero nosotros encontramos irresistibles, aquellos que encajan perfectamente con nuestras fantasías, que nos hacen vibrar hasta la médula.

Ese tipo de personaje cuadra perfectamente con El Loco, a su bola, lo demás le importa un pito, su concepto de lo normal suele diferir mucho del reto, mas “normalizados”, en ese sentido me siento identificado, el poder transformar todo en un juego, hasta la vida, porque en el fondo, ¿la vida que es?, un juego con unas reglas impuestas y otras que nos imponemos nosotros, sin entender demasiado bien por qué.

¿Qué pasa cuando llega El Loco a una carta o a una tirada?, revoluciona la situación, le aporta un aire nuevo, rompe esquemas, se pasa la monotonía por el forro, huye de ataduras, se siente como un ave, volando en libertad, todo tiene una importancia relativa, en ese sentido podríamos tacharlo de informal, solo en cierto sentido, claro, porque su cuadratura mental simplemente es diferente.

Huye de compromisos absurdos, de ataduras insanas, nunca sabes muy bien que piensa o que hace, donde vive o de que se gana la vida, sus amigos te pueden parecer unos especímenes rarísimos, todos extremadamente diferentes entre ellos, todos dignos de estudio, desde el anticuario hasta el arreglador de problemas, desde el mercenario hasta el cura, los normales le parecen aburridísimos, hace bromas de cosas impensables, nuca sabes cuando habla en broma o en serio.

Decididamente este personaje no nos interesa, hace falta un poco de orden y organización para sobrevivir, un poco mas de seriedad, ¿en serio?, pues este es el único que ha sobrevivido a los demás, en la figura del Joker, ¿Por qué? por su poder de transformación.

Patricio

 

 

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