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Mucho hablamos de las casualidades, a veces son de lo mas extrañas, nos ha pasado a todos, hace tiempo que no vemos a alguien, de repente pensamos en ese alguien y aparece al día siguiente de alguna manera.

A veces nos complicamos la vida en divagaciones, los humanos somos así, tenemos que encontrar explicación a todo, y eso precisamente muchas veces no nos deja avanzar, porque explicación para todo no hay, pues siempre saldrán variantes y el desconocimiento de la ciencia es tan asombroso que cuanto mas avanzas en el conocimiento, te das cuenta que a su vez mas queda por descubrir, aplícalo al esoterismo.

A veces también tenemos la tendencia a exagerar todo tipo de señales, no es lo mismo una casualidad que una coincidencia, veamos el ejemplo, esta noche sueñas con un escarabajo rojo, y al día siguiente te cruzas con uno igual, ¡ah! ¡he recibido un mensaje divino!, cuando lo mas normal es reconocer que si la noche anterior no hubieses tenido ese sueño, al día siguiente ni te hubieses fijado en el escarabajo.

Otras veces pensamos que somos parte de un plan trazado de antemano, como si nuestro destino ya estuviese escrito y hiciésemos lo que hiciésemos acabaríamos donde de antemano habíamos sido predestinados, pero ¿eso no limitaría la responsabilidad de nuestras decisiones?

También suele pasar que nos suceden acontecimientos que en su momento no le vemos ninguna gracia, al contrario, pero con el tiempo nos hemos dado cuenta que aquello que parecía para mal, al final ha sido para bien.

A veces parece que haya una mente superior que organice todo esto de una forma poco entendible para la mayoría de humanos

Creo más en las causalidades que en las casualidades, ¿y tu?

Patricio

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