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Algunas veces hablamos del tema casas encantadas, a veces con cierto respeto, otras con cierto morbo, parece que esas casas solo salen en las películas o están muy lejos, en otros países y a lo mejor es el lugar donde vivimos o puede ser perfectamente la casa donde vive el vecino de al lado.

En este tipo de casas se respira un ambiente enrarecido y hay cuestiones que pasan en ellas que escapan a toda lógica, pudiendo producir un rechazo importante o una atracción casi irresistible, son hogares donde ha pasado alguna cuestión que ha conllevado mucho sufrimiento.

Yo viví en una de ellas durante varios periodos de mi vida en la c/ Fusina n 7 de Barcelona, en casa de un amigo, testigo de mis diversas separaciones, pues siempre acababa en el mismo lugar, teníamos ya unos tratos fijos, a los dos nos iba de perlas, e incluso cuando me iba, no lo hacía del todo, pues allí seguía haciendo mis rituales, pues el lugar encajaba perfectamente.

En la casa habían vivido los padres de mi amigo, de procedencia Navarra, habían tenido 9 hijos, ambos conyugues habían fallecido en la vivienda, de cáncer, así como cuatro de los hijos, de la misma enfermedad, un quinto hijo se había quitado la vida allí, yo los había conocido a todos, el recuerdo mas antiguo que tengo es mas o menos cuando tenia unos 15 años, ver a la madre en la cama consumiéndose conforme iban pasando los dias.

Un día,  en el mes de octubre del pasado año, después de una de aquellas malas rachas de las que piensas que no sales, mi amigo falleció de repente, y tuve que cambiar de vivienda, relataré los síntomas que viví allí, y los que vivieron otras personas que vinieron a visitarme o estuvieron en algún ritual.

Personalmente noté lo siguiente:

Sensación de ser observado o vigilado desde el momento de entrar en la vivienda.

Notar olores extraños en algún momento y ser el único que olía aquello.

Cristales que se rompen solos, cuadros que caen sin mas.

Algunas veces pesadillas horribles hasta que plasmé los dibujos en mis paredes.

Allí realicé un ritual prohibido de odio del cual tuve un rebote importante.

En aquel piso recibí a Adrián de manos de Rebeca.

Los últimos días después del fallecimiento, hasta que fui expulsado de la vivienda,  pasaron cuestiones horribles que no es el momento de relatar.

Las personas que han venido han relatado lo siguiente:

Hay quien no ha notado nada especial.

Hay quienes se han notado mas pesados, como si portasen a alguien a cuestas.

Dos personas tuvieron una crisis de ahogo en dos rituales diferentes.

Varias personas relataron como una flojez, un abandono de las fuerzas.

Varias personas que se encontraban perfectamente bien, enrojecimiento de los ojos, con un dolor de cabeza importante con la necesidad de salir de esa casa, entre ellos mi amigo Edgar, compañero de ajedrez y babalawo, hablaré de él en otra publicación.

Aporto dos fotos con personas, una es con  Edgar  y Artiom,  las otras son de mi amigo Jose  y los pelos de su brazo acabando de experimentar algo, el resto de las fotos son del momento en el que abandoné la vivienda definitivamente

Patricio

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