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El cine de terror es como todo en la vida, o te gusta o no, gustos hay para todo, y el que va al cine a verlas lo que espera es pasar un agradable rato de miedo, por lo menos en mi caso, la intriga, la música, la espera, la intranquilidad, la respiración se acelera, notas como te late el corazón, ¡ah!, es toda una experiencia.

Hay dos películas que en su momento me erizaron el vello cuando las vi de estreno en el cine, El Exorcista y Postergeist, tratan los temas ocultos con gran imaginación, no dejan indiferente, impactan, y te hacen dar vueltas al tema durante unos días, después de estas no recuerdo una película de miedo que dé miedo de verdad y si la hay no la he visto.

Hace ya unos días se ha estrenado en nuestros cines la película Annabelle, había leído las críticas y mi curiosidad se  había despertado, pero mi gran pereza para ir al cine solo, había demorado la experiencia, aunque el tema muñecos es para mi algo casi irresistible, pero muñecos con historia.

Era martes por la noche, y recibí un mensaje de Laura, amiga ideal para ir al cine: ¿vamos a ver Annabelle?, quedamos para ayer por la noche, bueno, ¡que decir!, en la sala éramos poquitos, la ventaja de ir entre semana, la película está bien, aunque tenía otras expectativas, por los comentarios de los conocidos pensé que daría un poquito mas de miedo, aunque delante de nosotros había un grupo de jóvenes que parecían aterrorizadas, esto del miedo va por grados, Laura no paraba de decir: no te rías mas, me descentras, así no puedo pasar miedo.

Ya de vuelta me conecté un rato y comenté con Morrigan la película, pues ella ya la había visto, no podía ser de otra manera conociéndola un poco, una frase me hizo mucha gracia: Annabel es digna de tu colección, la conversación se puso interesante y en un momento de arrebato se me ocurrió hacer una foto nocturna de parte de mi colección como homenaje a la película y enviársela, su respuesta fue de lo mas curioso: Me los imagino mascullando por la noche, mientras duermes, el comentario me hizo mucha gracia, pues es exactamente lo mismo que siento yo. ¿Imaginación?

Patricio

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