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Una de las maravillas que hay en el interior de la iglesia Justo y Pastor de Barcelona es el altar de San Félix, esta capilla guarda el retablo de la Santa Cruz, con una connotación histórica muy interesante, esta magnífica obra fue pintada por Pere Nunyes sobre el año 1525, la obra, de un gran coste, fue financiada por la familia Requesens, muy poderosa en aquellos tiempos, con la condición de ser enterrados en dicha capilla

Se atribuye la construcción de la iglesia Ludovico Pío, (siglo 8) hijo de Carlomagno, (no confundir con Alejandro Magno. hay muchos siglos de diferencia entre ambos, el primero era franco y el segundo griego) como celebración de la expulsión de la ciudad de Barcelona de las tropas musulmanas, está construida sobre otra iglesia románica, donde antes de la misma hubo un templo dedicado a Mitra.

A esta capilla de San Félix le fueron otorgados tres privilegios:

El testamento sacramental: si estabas en tu lecho de muerte acompañado de alguien, ese alguien, durante un periodo de seis meses podía presentarse delante del altar de San Félix y delante del obispo y el notario, colocando la mano encima de los evangelios para jurar, declarar cual fue tu última voluntad y se consideraba un testamento válido, imagino el enriquecimiento de unos cuantos, en concreto del obispo y del notario, esta ley fue derogada por la Generalitat ¡¡¡en 1991!!!.

La Batalla Juzgada: Cuando dos caballeros tenían un pleito y no habían argumentos suficientes para clarificar la cuestión delante del juez se recurría al “juicio de Dios”, una lucha entre ambos contendientes, ambos se presentaban delante del altar de San Félix y poniendo la mano sobre los evangelios juraban no emplear en el combate ningún tipo de veneno, brujería o encantamiento, tenía que ser una lucha limpia.

El Juramento de los Judíos: cuando un cristiano tenía un pleito con un judío, el cristiano ya se suponía que diría la verdad, con el judío habían muchas dudas, con lo cual este judío tenía que pasar primero por el altar de San Félix y tenia que jurar decir la verdad, bajo unas atroces maldiciones en caso que mintiese, podríamos poner como ejemplo” tus padres se pudrirán en el estiércol, tus hijos sufrirán todas las desgracias imaginables, tu linaje será de pordioseros, y tu mismo te quedarás sordo, mudo, paralítico y leproso”, algo parecido a esto pero muchísimo mas largo.

Este altar de San Félix es una de las maravillas que contiene la iglesia, pero no la única.

Patricio

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